martes, 22 de enero de 2013


Unas gafas japonesas ayudan a convertirse en el ‘hombre invisible’

Investigadores japoneses crearon unas gafas que permiten al usuario ser identificado a simple vista pero no ser reconocido en las imágenes grabadas por una cámara.
Las gafas, que recuerdan a las que llevan los científicos en los laboratorios, llevan incorporadas 11 luces infrarrojas que resultan invisibles para el ojo humano pero deslumbran a las cámaras digitales, que sí las detectan, de manera que las zonas alrededor de los ojos y la nariz quedan difuminadas.
Los creadores del invento, Isao Echizen y Seiichi Gohshi, aseguran que esta nueva tecnología, a la que han bautizado "visor de privacidad", es una herramienta destinada a contrarrestar la vigilancia táctica llevada a cabo por la tecnología de reconocimiento facial. Asimismo, afirman que estas peculiares gafas, que funcionan con una simple batería que el usuario lleva en el bolsillo, protegen a aquellas personas que son fotografiadas o grabadas en secreto o sin autorización.
Aunque algunos medios apuntan que esta tecnología podría ser de gran utilidad para los famosos y para la privacidad de la gente en general, otros sostienen que gracias al uso de estas gafas muchos podrían tratar de burlar los sistemas de reconocimiento facial mientras llevan a cabo actos delictivos.


miércoles, 16 de enero de 2013


Hallan el mayor grupo de quásares conocido en el universo

Astrónomos británicos hallaron la mayor estructura conocida en el universo. Se trata de un grupo de quásares tan grande que se tardaría 4.000 millones de años en cruzarlo viajando a la velocidad de la luz.
Se cree que los quásares son los objetos más brillantes del universo y que su luz emana de los núcleos de las galaxias desde los primeros días de existencia del universo. Son visibles a miles de millones de años luz de distancia. Tienden a agruparse en masas o 'estructuras' de un tamaño increíblemente grande, formando grandes grupos de quásares (LQG, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, esta nueva agrupación es mucho mayor que las que se conocían hasta el momento. Se compone de 73 quásares  y parece extenderse hasta alcanzar una media de 1.600 millones de años luz, aunque su dimensión más larga de un extremo a otro es de 4.000 millones de años luz.
"Aunque es difícil calcular la escala de este LQG, podemos decir de forma definitiva que es la mayor estructura vista en todo el universo", dijo Roger Clows, quien dirige el equipo investigador.
"Es tremendamente emocionante, entre otras cosas porque contradice nuestra comprensión actual de la escala del universo”, agregó.
Según Clows, el equipo continuará investigando el fenómeno con particular interés en el cuestionamiento del principio cosmológico, que es ampliamente aceptado desde tiempos de Albert Einstein, cuyo trabajo sigue siendo la base de la mayor parte de la cosmología moderna.
El descubrimiento, realizado por académicos de la Universidad de Central Lancashire, en el Reino Unido, fue publicado esta semana en la revista 'Monthly Notices of the Royal Astronomical Society'.  

miércoles, 9 de enero de 2013


         Hallan los restos de un cazador acuático gigante de hace 250 millones de años

Un monstruo marino con afiladísimos dientes de 12 centímetros de largo que nadaba en el territorio que ahora ocupa el estado de Nevada, fue descubierto por un grupo de científicos.
El depredador gigante recibió el nombre de 'Thalattoarchon saurophagis'. Medía unos 8,6 metros de longitud y vivía hace 250 millones de años, siendo un pariente temprano de los ictiosauros, un grupo de reptiles marinos que vivieron en la misma época que los dinosaurios y recorrieron los océanos durante 160 millones de años.
Se conserva la mayor parte del animal, incluyendo el cráneo, excepto la parte delantera del hocico, partes de las aletas y la columna vertebral completa hasta la punta de la cola.
Se trata del primer animal marino conocido que se alimentaba de presas de tamaño similar al suyo. Su fósil fue extraído de rocas que tienen unos 244 millones años de edad y se formaron cuando el desierto de Nevada estaba cubierto por un océano cálido.
El 'Thalattoarchon' tenía un enorme cráneo y las mandíbulas armadas con dientes grandes y afilados utilizados para agarrar y masticar a otros reptiles marinos en los mares del Triásico, uno de los tres periodos geológicos de la Era Mesozoica.
Según la doctora Nadia Frobisch, del Museo Humboldt de Berlín, "los hallazgos como el 'Thalattoarchon' nos ayudan a entender la dinámica de nuestro planeta en evolución y, finalmente, qué impacto tienen los humanos en el medio ambiente actual”.